De no aplicar etiquetas RFID a las tarimas de mercancía que se entregue después de enero 31 a cualquiera de los 22 centros de distribución en EEUU de empresa propiedad de Mal-Mart, está cargará a sus proveedores el costo de tener que hacerlo en sus instalaciones.
Debido a que la operación de la cadena de autoservicio requiere que a partir de este año todas las tarimas cuenten con una etiqueta RFID EPC Gen2, sus proveedores deben ahora cumplir con este requisito. De lo contrario, deberán pagar a la cadena la cantidad de USD$2 por cada pallet recibido sin etiqueta RFID durante 2008 y USD$3 durante 2009.
El otoño pasado, Wal-Mart dejó ver sus planes para establecer una política mas agresiva hacia la adopción de tecnología RFID, en especial dentro de las operaciones de Sam’s Club. Sin embargo, la noticia de hacer un cargo por servicio de etiquetado a los proveedores que no entreguen tarimas etiquetadas con RFID, ha sido una sorpresa en toda la industria y ha dejado ver la fuerza del compromiso que la cadena de autoservicio tiene con la tecnología RFID.
Los proveedores han sido notificados mediante cartas que tienen fecha del 7 de Enero, y algunos de ellos probablemente no estarán listos para cumplir a finales de mes, especialmente aquellos que no se han involucrado aun en pruebas y pilotos para entender y asimilar la tecnología.
La carta a los proveedores, además de detallar los cargos por servicio de etiquetado, proporciona información sobre objetivos de cumplimento posteriores: Etiquetado RFID de tarimas y cajas en toda la mercancía entregada a los mismos 22 centros de distribución para el 2009 y etiquetado a nivel artículo para 2010 (recordando que Sam’s Club vende mercancía a nivel “mayoreo” y los artículos son de gran volumen). Mas información